
Aproximadamente cada dos semanas, cuando salgo de mi casa, me encuentro con un nuevo anuncio de un perro perdido, cual revista de publicación quincenal… Y no puedo dejar de sentir empatía, enojo y tristeza por aquel perro, porque sé que es el menos culpable y la mayor víctima de está situación, razón por la cual siempre detengo mi camino para leerlo y tratar de guardar una imagen mental del perro, por si acaso se cruza en mi camino y lo pueda reconocer.
Se que en nuestro ADN no están impresas las instrucciones para la prevención, todo lo dejamos al último con la esperanza de resolverlo milagrosamente gracias a la ayuda de algún santo. También se que un accidente puede suceder en cualquier momento y nadie estamos exentos de ello, razón por lo cual espero hagas caso de lo siguiente: sí tienes un perro cualquiera que haya sido la forma en la que llego a tú vida, PONLE UN COLLAR DE IDENTIFICACIÓN, (y no, no es un anuncio).
Un collar de identificación puede consistir en un collar de tela marcado con tinta permanente con el nombre del perro y tú teléfono o una placa con sus datos, hay “n” cantidad de modelos en el mercado.
No dejes que tu desidia ponga en riesgo la vida de tu perro, considera que un collar/placa de identificación es la única forma en la que pueden contactarte.
Lo importante es que no se lo quites más que para bañarlo, no te preocupes, se acostumbrara y no le molestará. A tú perro le molestará más que no lo saques diario a pasear que traer un collar todo el tiempo. Y de preferencia utiliza un segundo collar para agarrar de ahí la correa, sabemos que es diestro para andar sin correa, pero úsala; los accidentes suceden y nos suceden a todos. Por lo que espero que el próximo anuncio que vea no sea el tuyo.
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